febrero 21, 2018/Bee
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Recogida, manejo y aplicaciones El polen, como producto comercial apícola, adquiere cada día mayor importancia en la rentabilidad de la colmena. En ciertas comarcas españolas el valor de su producción supera al de la miel. Además, en el corto plazo de tiempo que dura su recolección ofrece la ventaja de asegurar unos ingresos que, de otra forma, serían inciertos, debido a las condiciones climatológicas adversas que impiden muchos años la cosecha de miel.

 Fecundación de las flores

El polen, aparte de su vital intervención en el proceso de fecundación de las flores y en la alimentación de las abejas, tiene múltiples aplicaciones: cosmética, alimentación humana, farmacología, etc. En los últimos años asistimos a una creciente revalorización del polen, que ha despertado el interés de los apicultores en general; muchos aún desconocen la técnica de su proceso de obtención y otros desean mejorarla.

El polen, aparte de su vital intervención en el proceso de fecundación de las flores y en la alimentación de las abejas, tiene múltiples aplicaciones: cosmética, alimentación humana, farmacología, etc. En los últimos años asistimos a una creciente revalorización del polen, que ha despertado el interés de los apicultores en general; muchos aún desconocen la técnica de su proceso de obtención y otros desean mejorarla.

Es el elemento fecundante masculino de las flores. Su unión con el gameto femenino dá lugar a la formación del fruto y de las semillas. Se presenta en forma de polvillo muy fino, que las abejas recogen y transforman en granitos y después los transportan a la colmena Su coloración varía en relación con la especie vegetal de que procede, siendo generalmente amarillo o marrón claro, aunque también puede ser blanco, violáceo y negro La forma es muy variada, poliédrica, globular, El polen posee alto valor nutritivo.

Contiene los siguientes principios:
– Agua: 12 al 20 por 100.
– Proteínas: 20-40 por 100.
– Hidratos de carbono: 25- 40 por 100.
– Aminoácidos esenciales: histidina, leucina, isoleucina, triptófano, valina, lisina, metionina, treonina y fenilalanina
– Otros animoácidos: prolina, glutamina, arginina, etc.
– Vitaminas: Complejo B(B„ BZ, B6), A, C, D y K.
– Minerales: 1 al 7 por 100

El polen en la colmena

La producción de polen de las plantas tiene una gran importancia para la productividad de las colonias de abejas. Con él preparan estos insectos una papilla, en cuya composición entran además de la miel, agua, néctar y la saliva de las propias abejas. Esta papilla sirve de alimento a las larvas durante cierto período de su desarrollo

Ha quedado señalada anteriormente la importancia que tiene el polen en la alimentación de las abejas. Por ello, y para evitar que la colonia se debilite no conviene forzar la obtención de este producto en las colmenas. El debilitamiento de la colmena cuando se fuerza la producción de polen se debe a una reducción de las puestas e incluso a mortalidad de larvas. Está comprobado que las abejas, al notar que se les quita el polen, disminuyen instintivamente el tamaño de las bolitas que transportan en sus patas anteriores, con el fin de salvar la dificultad que supone el cazapolen y poder introducir algo de producto en la colmena; sin embargo, es conveniente actuar con prudencia y dejar que metan polen suficiente para alimentar a las crías y a las abejas jóvenes. Por esta razón la permanencia de los cazapólenes en las colmenas no debe ser prolongada.

fuente
http://www.mapama.gob.es/ministerio/pags/biblioteca/hojas/hd_1980_08.pdf

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